Receta para un cachorro estable (I)

Receta para un cachorro estable (I)

La llegada de un cachorro nuevo a casa, es algo que llena de ilusión a cualquier dueño. El cariño, los juegos, la inocencia… Llegan a casa para compartir con nosotros su vida y para que compartamos con ellos la nuestra. Desafortunadamente, en ocasiones, esa alegría, no dura todo lo que hubiésemos querido (lloros, mordiscos, destrozos en casa, pipís y cacas donde no debe, etc). De repente, nos llenamos de frustración, al no saber muy bien que hacer o como lidiar con todo lo que venia con nuestro precioso nuevo cachorro.

 

Todos queremos al cachorro perfecto

Si nos preparamos correctamente, anticipando la llegada del pequeño a casa, podremos evitarnos toda esa frustración y construiremos las bases para que nuestro cachorro sea un perro estable y bien educado en el futuro. Empecemos.

 

Una buena selección.

Yo quiero un (inserte raza). ¡Son taaaan bonitos!

El primer error que cometemos, es centrarnos en el físico del perro. Todos queremos un perro con un aspecto que nos enamore, pero si ése es el único criterio de selección que usamos, es posible que nos equivoquemos. Ese perro es bonito, pero no era el perro que mejor se adaptaba a nosotros.        

Lo primero que debemos hacer, es pensar en qué tipo de dueño somos y el tipo de perro queremos en nuestra vida.

¿Vamos a ser unos dueños activos? ¿Va a salir mucho al campo? ¿Vamos a entrenar horas y horas con él? ¿Va a tener poco ejercicio físico? ¿Vamos a competir con él en alguna disciplina deportiva? ¿Necesitamos qué sea muy sociable con perros? ¿Queremos qué sea muy sociable con niños? ¿Vamos a darle muy poca estimulación neuronal?…

 

Encontrar un perro compatible con nuestra forma de vida es el primer paso.

 

Provenga de donde provenga el perro, ya sea de un criador o de una protectora, lo que necesitamos, es saber que tipo de perro se adapta más a nuestra forma de vida. Ésa y no otra, debería ser nuestro primer pensamiento al escoger un perro. Compartir la vida con un perro compatible con nosotros, hará que nos ahorremos muchos problemas en el futuro.

Por ejemplo, si nuestro perro necesita mucha estimulación neuronal o física y no se la damos, es posible que se aburra y se busque el entretenimiento sin nosotros. Ya sea ladrando a quien pase por la calle, rebuscando en los cajones o mordiendo el mueble mas cercano. Si por el contrario, tenemos una vida muy frenética o queremos que nuestro perro aprenda mil y un trucos diferentes y no es capaz de avanzar como queríamos, es posible que provoquemos frustración (en el perro y nosotros). Lo que puede provocar más comportamientos indeseados.

Afortunadamente hay todo tipo de perros, algunos encajan mejor que otros en nuestra vida. Escojamos bien!! No solo por su aspecto.

Por supuesto, podemos trabajar y hacer que cualquier perro se adapte a nuestra vida o esforzarnos en adaptarnos nosotros a lo que necesita. Pero si elegimos con cabeza el compañero con el que queremos compartir nuestra vida, todo nos será mas fácil.

 

En próximos artículos seguiremos viendo como educar al cachorro perfecto.